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HISTORIA DE MI PRIMER TRIO HMH

Cuéntanos tus confesiones más íntimas sobre sexo. Tus posturas deseadas, tus orgasmos salvajes, tus sueños más húmedos o tus encuentros sexuales jamás contados.

HISTORIA DE MI PRIMER TRIO HMH

Notapor menred » Dom Ago 08, 2010 7:03 pm

Somos una pareja casada con 3 hijos, ella actualmente de 28 años y yo con 35, nos conocimos cuando ella tenía 17 y desde el inicio de nuestro noviazgo el sexo fue algo primordial.
Ella me comento haber tenido relaciones con un novio cuando ella tenia ---, a mí eso me llenaba de celos e inseguridad, miles de veces pensé en dejarla, pues yo me eduque al modo antiguo y conservador en el que la mujer debe llegar virgen al matrimonio, mas sin embargo, la amaba demasiado como para dejarla, así paso un año de noviazgo y al cumplir ella la mayoría de edad, nos casamos. Tuvimos problemas como todo matrimonio, pero siempre estuve seguro que ella era y es, el amor de mi vida.
Muchas fueron las veces que le pregunte como habían sido sus momentos de sexo con su ex novio, y ella cuando mas me conto, me dijo que solo fueron unas 3 veces y siempre con condón. Mas no me daba detalles, y eso hacia que mi mente volara en mil por los celos, pensando hasta a donde había llegado con ese novio, si se la había mamado, si se la había cogido por el culo, si la tenia mas grande que yo, etc.
Sin darme cuenta o mejor dicho, sin aceptarlo, note que a mi me excitaba imaginármela cogiendo con ese tipo.
Paso el tiempo y olvide estos detalles, parecía que llegaba a la normalidad apática de todo matrimonio con el paso de los años, hasta que después de 6 años de matrimonio, note que ella se enviaba muchos mensajes por celular con alguien, al principio no le di importancia, después note que se mandaba mensajes con mi cuñado (esposo de mi hermana), pero considerando la edad de mi cuñado (55 años) y la edad de ella en ese momento (25 años), descarte la posibilidad de una infidelidad.
Un día ella se estaba bañando y dejo su cel en la sala, me di cuenta de esto porque llego un mensaje y haciendo un lado el respeto por sus cosas, se me metió en la cabeza la duda de con quien se mensajeaba y lo abrí, era de mi cuñado, le hablaba (si no muy descarado) con mucha confianza. le decía que ya no aguantaba a mi hermana, y le preguntaba que ella como estaba, es decir, que como estaba su relación conmigo, que tenia muchas ganas de “verla”, en fin, fingí ser ella y le conteste el mensaje y le dije que al día siguiente podríamos vernos, a lo que el contesto: “mañana paso en la mañana, necesito verte”, ese comentario me dio muchas vueltas en la cabezota, principalmente porque al día siguiente en la mañana ella estaría totalmente sola en la casa, pues yo estaría en la oficina y los --- en la escuela. Así que, le envié otro mensaje y le puse: “yo también ya deseo estar contigo”, después de unos minutos, el contesto, “mañana estaré contigo, cosita rica”. No había lugar a dudas, ella ME ESTABA SIENDO INFIEL.
Me puse como loco, le grite, le di un golpe, estaba totalmente decepcionado, ella me juro y me re juro que era mentira, que ella me era fiel, que me amaba, que todo debió ser un mal entendido, etc; ya sabrán, todas las cosas que ella podría argumentar para la ocasión. Al final, y a consecuencia de estar fuera de mis cabales, ella se fue con su familia y me dejo solo. Ya en la soledad y con el alma en un hilo hice lo que creo que muchos haríamos en esa situación, me emborrache.
Al día siguiente ella llego a la casa para hablar conmigo ya estando yo mas tranquilo, me volvió a asegurar que nunca me había sido infiel, que yo tuve la culpa por enviar esos mensajes, etc, al final, terminamos haciendo el sexo de una manera súper loca, estaba como un animal hambriento de sexo, hice que me la mamara y al final me la cogí por el culo (siendo que ella nunca me había dejado cogerla por ahí).
Después de esta escena de sexo, ella y yo charlamos sobre lo sucedido, pero yo seguía muy dolido y preferimos darnos un tiempo. Durante esos días, en mi mente pasaban muchas imágenes de ella recibiéndolo en la casa, de cómo y donde pudieron hacerlo, de cuantas veces, etc.. y al final, terminaba masturbándome e imaginándomela ensartada en la verga de mi cuñado.
Nos reconciliamos y seguimos la rutina diaria, pero ya en mi mente estaba muy profunda la idea de verla coger con otro, en ocasiones durante el sexo, le acariciaba su ano mientras la tenia ensartada en su vagina y le decía cosas como, te gustaría tener otra verga en el culo mientras yo te cojo, o cuando me hacia el sexo oral le decía eres tan buena mamando la verga que cualquiera pagaría cualquier cosa con tal de que se la mames así, en fin, el juego estaba cada vez mas prendido conforme fue pasando el tiempo y los celos iban disminuyendo.
Claro esta, que esto ocurría mientras estábamos calientes, porque una vez terminado todo no volvíamos a tocar el tema, hasta la siguiente vez que volviéramos a coger.
Hasta que un fin de semana salimos los dos a tomar una copa y después de varias, decidimos ir a un motel. Ya adentro del cuarto encontramos un catalogo de artículos eróticos como dildos, lubricantes, arnés, etc.. a lo cual ella me mostro uno, era un dildo con un arillo, el cual se ajusta al pene para poder realizar la doble penetración, sin dudar lo solicite a la recepción, ella no dijo nada en ese momento, pero una vez que me lo puse, ella se abalanzo sobre mi y dimos una cogida maravillosa, se vino a chorros con mi verga en su panocha y el dildo en su ano. Al terminar, y muy sorprendido por su extremada excitación teniendo los dos orificios ocupados, le agradecí el momento, y ella me dijo que también tenia cierta perversión en su cabeza, pero que se contiene mucho, por conservar su papel de mujer y esposa.
Me pasó algo increíble, empecé a temblar, era una situación sumamente excitante y nerviosa, mi esposa me estaba abriendo una puerta que no estaba muy seguro de querer abrir, pero al fin, ella me daba la pauta.
Siguieron varios fines de semana en los cuales el dildo siguió cumpliendo su función, hasta que un día cuando quise metérselo por el ano ella me dijo que no, que quería algo de carne ensartado por ahí, que quería otra verga en el culo. Me volví loco de excitación y empecé a hacerle comentarios sobre si a ese otro le haría el sexo oral, si se dejaría coger por el culo, si esto, si el otro, todo, todo, todo, y ella solamente me decía que si yo eso quería ella lo aceptaba.
Durante varios días me la pase pensando en la situación, en quien seria la persona indicada para formar el trió, en las enfermedades, en si yo lo podía soportar, en nuestra relación después de hacerlo, en mi matrimonio, etc
Todo esto trate de hacerlo a un lado y me arme de valor un día, tome el teléfono y le hable a un amigo con el pretexto de cualquier cosa, al final, cerré los ojos y le dije de manera muy directa que mi esposa y yo teníamos la fantasía de involucrar a otro hombre, y que yo pensaba que el era el candidato adecuado.

El se quedo sumamente callado, pero al final me dijo que de que se trataba (pensando que le quería poner un cuatro, o tomarle el pelo, en fin), yo le insistí en esto y le pregunte si quería o no. A esta insistencia el acepto y a partir de ahí, me dedique a la tarea de planteárselo directamente a mi esposa (esperando pacientemente el momento adecuado), tarde un mes en encontrar el momento justo, estando ella y yo solos en nuestra oficina del negocio, donde estábamos oyendo música y tomando unas cervezas.

De plano le pregunte si aceptaría estar con otro hombre delante mío, ella se saco un poco de onda pero en esta ocasión no mostro estar molesta. Me dijo que no estaba muy segura, pero que a la vez le ponía cachonda la idea (ella puso varias objeciones sobre las características de la persona con la cual ella aceptaría) yo la escuche y al final le dije que ya tenia un candidato y que el estaba de acuerdo, ella se saco bastante de onda pero le calentó la idea, solo tenia el temor de que pues era un amigo en común, que si cualquier indiscreción, etc. le advertí que había creado un ambiente en el cual fingiríamos que ella no sabia de que se trataba y por lo tanto, si al final de la noche no quería o no se sentía segura de querer hacerlo pues, no había ninguna obligación ni insistencia de parte de ninguno de los dos (mi amigo y yo), en fin, que quedamos que al viernes siguiente concretaríamos una cita con mi amigo. Pasaron los 3 días de espera y poco se hablo del tema, hasta que llego el viernes, ella estaba como sacada de onda y su nerviosismo la traía a jaque, me volvió a insistir que no estaba segura, y yo le volví a repetir que si al momento no quería, pues no pasaba nada, pero que de cualquier manera saliéramos con mi amigo a tomar unas copas a un bar. Claro esta, le propuse que se depilara dándole forma a su panuchita y que se pusiera una tanga negra muy sexy que a mi me encanta.

Así llego la hora de la cita en el bar, pase por mi amigo a su trabajo y el estaba creo que mas nervioso que yo, llegamos al bar y empezamos a tomar con mucha mayor rapidez de lo habitual, al poco rato ella me envió un mensaje al cel en el que me decía que estaba muy nerviosa y que no estaba segura si podría hacerlo, yo me salí del bar y le marque a su cel, le repetí nuevamente que estuviera tranquila, y que si al final no quería pues no y ya. Que yo estaba con ella, que era una fantasía mía, que no habría reproches de mi parte, etc..

En fin, cuando ella llego, estaba vestida de manera muy discreta pero se veía bastante bien, muy guapa. Se sentó, saludo a mi amigo como siempre lo ha hecho y le pedí las primeras micheladas. el tema de conversación fue como cualquier otro, en ningún momento se hablo de nada referente al sexo ni ha como llevamos la relación, se hablo de los hijos de ambos (pues el es casado y su esposa es amiga de mi mujer) creo que mi esposa se tomo como unas 8 micheladas cuando pedí la cuenta al mesero. Ella estaba fría, pero las cervezas la tranquilizaron un poco.

Salimos del bar y pasamos a un OXXO a comprar unas Caribes y unos cigarros, me subí al vehículo y tome dirección a la salida de la ciudad (donde están la mayoría de Moteles), una vez dentro del vehículo y cuando los tres estábamos escuchando música y cantando de plano le baje al volumen del estéreo y le dije a mi amigo (haciéndome como si el no supiera nada) que mi esposa y yo (pero mas yo que ella) teníamos la fantasía de hacer un trío, el respondió muy respetuosamente que el aceptaba cualquier condición, que si al final solo quería mi mujer hacer el amor conmigo, el aceptaba solo mirar.

Llegamos al cuarto del motel y estando parados por la puerta, mi mujer me dijo que se sentía mal (pretexto), pero yo la empecé a besar y le desabroche el pesquero que traía, le comencé a acariciar las nalgas (muy ricas por cierto) y le quite la blusa, ella continuo diciendo que se sentía mal que tenia asco (pero era solo un pretexto por lo nervios), yo la seguí besando y le desabroche el brasier, para ese momento mi amigo le acariciaba la espalda y le besaba el cabello, mientras yo la besaba en la boca la fui llevando a la cama, una vez acostada le quite la tanga y le hice una mamada tremenda, mi amigo ya le acariciaba las tetas y ella tenia lo ojos cerrados, le indique a mi amigo que el siguiera mamándole la panocha y yo me desvestí y le puse la verga en la boca a mi esposa, ella la empezó a mamar como desesperada, en eso le hice señas a mi amigo de que se acercara, un vez al lado mío, le dije a mi mujer que le mamara la verga a el también, y así lo hiso, luego le pedí a ella que me la mamara a mi, y mientras ella nuevamente me mamaba la verga le dije a mi amigo que se la cogiera, el se la metió de un solo golpe y ella cerro sus ojos poniendo una cara de excitación que pocas veces le he visto, me aleje de ellos para poder ver desde todos los ángulos como otro hombre se cogía a mi esposa. Créeme que en ningún momento sentí celos ni arrepentimiento, me sentía profundamente excitado, le bese los pies a mi esposa mientras ella ponía sus piernas sobre la espalda de mi amigo. le pedí a mi amigo que me dejara ahora a mi cogerme a mi esposa, la puse encima de mi y le dije a mi amigo que se la metiera el también, el ni tardo ni perezoso se puso atrás de mi mujer mientras ella me montaba, ella paro las nalgas para facilitar el ingreso del miembro de mi amigo y sentí como el le metía la verga por el culo a mi esposa mientras yo la cogía por la vagina, no se porque motivo no se pudo venir, salió del culo de mi esposa y yo me abalance sobre ella para culearla también, ella estaba babeando de excitación. El se retiro del cuarto y ella y yo volvimos a coger. al paso de unas horas nos fuimos a nuestra casa (el ya se había retirado) y nos acostamos a dormir, no se como pero ya en la madrugada me desperté sumamente caliente y volvimos a coger mi esposa y yo.

Al día siguiente nos hablábamos por teléfono como cuando éramos novios, regreso esa maravilla del noviazgo entre nosotros y en verdad que nuestra comunicación ha mejorado desde entonces. Nos tenemos una confianza increíble, ella me conto con lujo de detalles lo que antes me negaba haber hecho (sus relaciones sexuales con novios anteriores a mi, pues resulto que no había sido solo uno), y me confeso como en una ocasión hasta me había sido infiel con otro tipo (aunque yo ya tenia mis sospechas), de eso si se arrepintió y me pidió perdón como una magdalena, pero la perdone y seguimos adelante con nuestra familia, repetimos el trío como al mes con el mismo amigo, pero como que ya no fue lo mismo, espero que cambiando de amante para ella se ponga mejor la cosa, ¿tu que opinas?
menred
 
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Registrado: Dom Ago 08, 2010 6:58 pm

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