Luly escribió:Mi hijo tiene ahora 19 años. Alrededor de sus 17 noté que dos amigas mías, también divorciadas que viven juntas y con las que soy muy compinche llamaban reiteradamente a mi hijo solicitando su ayuda.
Como me llamó la atención, busqué el momento propicio para interrogarlo. Ambos tenemos el hábito de bañarnos por la noche, el por sus estudios y yo por mi trabajo. Una noche, después de mi baño, estaba en mi cama viendo TV cuando el apareció envuelto en una tohalla y se ubicó a mi lado. Vi que era un buen momento para interrogarlo. Le pregunté porque lo llamaban ambas tan seguido y porque cuando venían a mi casa lo saludaban en forma por demás íntima. Me dijo "mamá, no preguntes esas cosas". Insistí y al final me confesó que se llevaba muy bien con ellas, que le gustaban las mujeres mayores y que ambas eran sus amantes. Curiosa, le pregunté que hacía con ellas, al principio se negó a hablar pero tanto insistí que terminamos conversando como dos mayores sobre sus experiencias, que eran muchísimas. Noté que su tohalla se elevaba en su sexo, se lo dije y en broma llevé mi mano a el.
El tomó mi mano, la puso bajo la tohalla y senmtí su pene. No me contuve. Lo acaricié olvidendo que era el de mi hijo. El abrío mi salida de baño, mi única prenda, y comenzó a tocarme los senos. ,Bueno, seguimos y lo hicimos en ese momento. Luego me confesó que me deseaba, que muchas veces había pensado hacerlo conmigo. Desde ese día hemos seguido haciéndolo, el lo hace también con mis amigas, no estoy celosa, lo acepto y ambos lo tomamos como una aventura, nuestra relación familiar sigue igual, ya que no quiero que esto entorpezca su vida ni la mía.

Luly escribió:Mi hijo tiene ahora 19 años. Alrededor de sus 17 noté que dos amigas mías, también divorciadas que viven juntas y con las que soy muy compinche llamaban reiteradamente a mi hijo solicitando su ayuda.
Como me llamó la atención, busqué el momento propicio para interrogarlo. Ambos tenemos el hábito de bañarnos por la noche, el por sus estudios y yo por mi trabajo. Una noche, después de mi baño, estaba en mi cama viendo TV cuando el apareció envuelto en una tohalla y se ubicó a mi lado. Vi que era un buen momento para interrogarlo. Le pregunté porque lo llamaban ambas tan seguido y porque cuando venían a mi casa lo saludaban en forma por demás íntima. Me dijo "mamá, no preguntes esas cosas". Insistí y al final me confesó que se llevaba muy bien con ellas, que le gustaban las mujeres mayores y que ambas eran sus amantes. Curiosa, le pregunté que hacía con ellas, al principio se negó a hablar pero tanto insistí que terminamos conversando como dos mayores sobre sus experiencias, que eran muchísimas. Noté que su tohalla se elevaba en su sexo, se lo dije y en broma llevé mi mano a el.
El tomó mi mano, la puso bajo la tohalla y senmtí su pene. No me contuve. Lo acaricié olvidendo que era el de mi hijo. El abrío mi salida de baño, mi única prenda, y comenzó a tocarme los senos. ,Bueno, seguimos y lo hicimos en ese momento. Luego me confesó que me deseaba, que muchas veces había pensado hacerlo conmigo. Desde ese día hemos seguido haciéndolo, el lo hace también con mis amigas, no estoy celosa, lo acepto y ambos lo tomamos como una aventura, nuestra relación familiar sigue igual, ya que no quiero que esto entorpezca su vida ni la mía.
buenos dias como estas pues tedire que y estoy enamorado de mi madre no me l he cogido todavia pero yo siento que la amor eso me lo dice el corazon,me gustaria estar en contacto contigo y saber que se siente despues de oger con un hijo como es la vida despuesLuly escribió:Mi hijo tiene ahora 19 años. Alrededor de sus 17 noté que dos amigas mías, también divorciadas que viven juntas y con las que soy muy compinche llamaban reiteradamente a mi hijo solicitando su ayuda.
Como me llamó la atención, busqué el momento propicio para interrogarlo. Ambos tenemos el hábito de bañarnos por la noche, el por sus estudios y yo por mi trabajo. Una noche, después de mi baño, estaba en mi cama viendo TV cuando el apareció envuelto en una tohalla y se ubicó a mi lado. Vi que era un buen momento para interrogarlo. Le pregunté porque lo llamaban ambas tan seguido y porque cuando venían a mi casa lo saludaban en forma por demás íntima. Me dijo "mamá, no preguntes esas cosas". Insistí y al final me confesó que se llevaba muy bien con ellas, que le gustaban las mujeres mayores y que ambas eran sus amantes. Curiosa, le pregunté que hacía con ellas, al principio se negó a hablar pero tanto insistí que terminamos conversando como dos mayores sobre sus experiencias, que eran muchísimas. Noté que su tohalla se elevaba en su sexo, se lo dije y en broma llevé mi mano a el.
El tomó mi mano, la puso bajo la tohalla y senmtí su pene. No me contuve. Lo acaricié olvidendo que era el de mi hijo. El abrío mi salida de baño, mi única prenda, y comenzó a tocarme los senos. ,Bueno, seguimos y lo hicimos en ese momento. Luego me confesó que me deseaba, que muchas veces había pensado hacerlo conmigo. Desde ese día hemos seguido haciéndolo, el lo hace también con mis amigas, no estoy celosa, lo acepto y ambos lo tomamos como una aventura, nuestra relación familiar sigue igual, ya que no quiero que esto entorpezca su vida ni la mía.
Luly escribió:Mi hijo tiene ahora 19 años. Alrededor de sus 17 noté que dos amigas mías, también divorciadas que viven juntas y con las que soy muy compinche llamaban reiteradamente a mi hijo solicitando su ayuda.
Como me llamó la atención, busqué el momento propicio para interrogarlo. Ambos tenemos el hábito de bañarnos por la noche, el por sus estudios y yo por mi trabajo. Una noche, después de mi baño, estaba en mi cama viendo TV cuando el apareció envuelto en una tohalla y se ubicó a mi lado. Vi que era un buen momento para interrogarlo. Le pregunté porque lo llamaban ambas tan seguido y porque cuando venían a mi casa lo saludaban en forma por demás íntima. Me dijo "mamá, no preguntes esas cosas". Insistí y al final me confesó que se llevaba muy bien con ellas, que le gustaban las mujeres mayores y que ambas eran sus amantes. Curiosa, le pregunté que hacía con ellas, al principio se negó a hablar pero tanto insistí que terminamos conversando como dos mayores sobre sus experiencias, que eran muchísimas. Noté que su tohalla se elevaba en su sexo, se lo dije y en broma llevé mi mano a el.
El tomó mi mano, la puso bajo la tohalla y senmtí su pene. No me contuve. Lo acaricié olvidendo que era el de mi hijo. El abrío mi salida de baño, mi única prenda, y comenzó a tocarme los senos. ,Bueno, seguimos y lo hicimos en ese momento. Luego me confesó que me deseaba, que muchas veces había pensado hacerlo conmigo. Desde ese día hemos seguido haciéndolo, el lo hace también con mis amigas, no estoy celosa, lo acepto y ambos lo tomamos como una aventura, nuestra relación familiar sigue igual, ya que no quiero que esto entorpezca su vida ni la mía.